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EL CONTROL Y LA INSEGURIDAD.

Partimos de lo difícil que es gestionar la incertidumbre, esto es una realidad, es difícil lidiar con lo que pueda pasar y con la inestabilidad que tenemos hoy día en nuestra vida en muchos ámbitos. Cuando creemos que tenemos muchas cosas bajo control, por ejemplo un trabajo estable, una pareja estable, unos hijos que van bien en la vida y van sólos, sin demasiada ayuda, en estas situaciones de la vida sentimos un mayor nivel de seguridad. Aunque esta seguridad está sólo en nuestra mente, ya que las cosas perfectas se pueden estropear de un momento a otro, hay miles de circunstancias que nos cambian la vida en un segundo, es imposible que todo nos vaya bien siempre a lo largo de la vida. Actualmente, como ya he contado en otras ocasiones, vivimos con un alto grado de incertidumbre, porque cada día las cosas duran menos y ya no son para toda la vida como antes, por ejemplo el trabajo, la pareja….. Es evidente que necesitamos un mínimo de certidumbre para poder manejar la incertidumbre.

Todo esto es normal, y nos pasa a todos. El problema viene cuando yo necesito tener todo bajo control para poder estar bien, lo que depende de mí y lo que depende de factores externos, lo que está pasando y lo que pasará en un futuro. Entonces esa necesidad de control es una losa gigante con la que no podemos porque pesa demasiado y nos dificulta el día a día.

Las personas controladoras e inseguras son personas a las que les cuesta cambiar de planes, que no se dejan fluir por la vida, que no son flexibles. Suelen pensar mucho en el futuro y tener muchísimos planes organizados al milímetro para poder ejercer el control sobre todas las cosas que supuestamente le van a ocurrir.

Estas personas suelen tener ansiedad, estrés y muchas sensaciones de malestar, porque la seguridad y la relajación que les provoca ese control dura poco tiempo, ya que la vida no es estable y es imposible controlarlo todo. Se suelen frustrar cuando se le cambia algo que estaba planeado de una manera, se enfadan porque eso les genera inseguridad.

Todas estas necesidades de control no son más que miedos ante un posible futuro negativo y catastrófico. Creen que controlando van a poder evitar lo negativo, cuando es todo lo contrario, cuanto más me adapto a una vida cambiante y más puedo fluir con ella mejor me voy a sentir y mejores relaciones y más sanas voy a tener.

Si te sientes reflejado en esta situación puedes pedirme cita para una terapia psicológica, estaré encantada de acompañarte en tu proceso de mejora.

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