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LA DIFICULTAD DE ACEPTAR QUE NECESITO TOMAR MEDICACIÓN.

Hay pacientes que vemos en consulta y que tenemos claro que necesitan que los vea un psiquiatra y que determinen si les vendría bien tomar una medicación. Nosotros, los psicólogos, para poder intervenir, necesitamos unos mínimos. Si el paciente casi ningún día puede hacer una vida normal, no puede ir al instituto o no puede ir a trabajar o salir con sus amigos o cuidar a sus hijos, seguramente necesite fármacos que le hagan sentir mejor para así poder trabajar a lo largo de la terapia y poder ir dejándolos en un futuro.

Cuando los pensamientos obsesivos o la ansiedad o la tristeza son incapacitantes tenemos que ir a la consulta de un psiquiatra a que determine qué medicación debe tomar.

A esto os diría que la mayoría de los pacientes se niegan rotundamente, yo siempre les digo que si el malestar que tienen se trasladase a un dolor físico, si no se tomarían un analgésico o algún medicamento para el dolor y todos me dicen que sí, pero que no es lo mismo para ellos. En el caso de la salud mental socialmente no se ve igual, hay un claro rechazo a la medicación psiquiátrica, en mi opinión absolutamente necesaria en muchos casos, aunque lo deseable sería que por un periodo razonable de tiempo. Aunque hay personas que tienen trastornos que van a necesitarla de por vida.

Aceptamos el tabaco, las copas, el vape y muchísimos tóxicos en nuestro cuerpo antes que la medicación psiquiátrica, por más demostrado que esté que el tabaco produce cáncer. Conozco pacientes que fuman porros y también los justifican antes que cualquier medicación.

Soy consciente de lo difícil que es estar medicada, entre otras cosas porque hasta que dan con la dosis y el tipo exacto de medicación a veces se tarda un tiempo, incluso hay algunas de ellas que al principio hacen efecto rebote. Pero en ningún caso esta negación está justificada, porque en el fondo estás negando la aceptación de tu dificultad.

Hay que ver las pastillas como una ayuda, un soporte para salir a flote, y ya dependiendo de cada dificultad será por más o menos tiempo el tratamiento.

Soy consciente también de que la medicación te impide salir de fiesta porque normalmente te hacen dormir pronto y te dejan durante todo el día muy cansada. Aún con estas y otras muchas contraindicaciones, es importante darnos cuenta de que a veces nos pueden salvar la vida en momentos de mucha tristeza por ejemplo, con ideas autolíticas.

Tenemos que verlas como un aliado y también sopesar los beneficios que nos aportan y los inconvenientes que tienen. ¿Qué pensáis vosotros de este tema tan complejo?

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