Mi Consulta:

c/Manuel Casana  41005 Sevilla

Sígueme en Redes Sociales

PAREJAS QUE NO ACEPTAN EL MÍNIMO CAMBIO PARA LA CONVIVENCIA.

El otro día estoy tomándome un vino en un bar dónde hay mucha gente joven y había una pareja en la mesa de al lado y era inevitable escuchar su conversación. Estaban discutiendo y la actitud del chaval era la típica actitud de una persona que “ va de sobrao por la vida”, parecía que estaba en un plano superior al de ella y casi que le estaba haciendo un favor por ser su pareja. Ella se quejaba de varias cosas que no soportaba de él y que necesitaba que hiciese cambios para que la convivencia fuese llevadera. El se limitaba a decir un famoso YO SOY ASÍ,  y si no te gusta ahí está la puerta.

Es evidente que para que la relación funciones tenemos que aceptar a nuestra pareja como es, con sus defectos y sus virtudes, pero también es evidente que los dos, tienen que hacer cambios para que las piezas del puzle se puedan unir. No sólo podemos ir al gimnasio a trabajar nuestro cuerpo y comer saludable para no tener michelines, también hay que trabajarse a uno mismo y plantearnos la mejora continua, sabiendo cómo somos y que tenemos ciertas cualidades que son difícilmente soportables y hay intentar mejorarlas, para nosotros y para las personas que nos rodean entre otros nuestra pareja.

A lo largo de la vida la reflexión, la autocrítica y el interés en mejorar tienen que estar presentes.

Igual que vemos aspectos externos que debemos cambiar como la ropa, el pelo, el cuerpo entre otros muchos también lo interior es suceptible de cambios.

Si no os planteáis cambiar cosas personales a lo largo de la relación, mejor que os quedéis sólos y que no fastidiéis a nadie intentando que una relación funcione por amor al arte y con una varita mágica. Las relaciones no funciona si no lo intentamos, si no nos esforzamos y le dedicamos tiempo y ganas.

Todo esto no tiene nada que ver con la integridad y con no convertirnos en otra persona que no somos, ni que aceptemos que nos organicen la vida o que nos digan cómo tenemos que llevar el pelo o la falda. Ahora si nuestra pareja nos pide un cambio razonable, que le duele, que le impide llevar una convivencia tranquila con nosotros, por lo menos se merece que reflexionemos sobre eso.

Para la convivencia es necesario que los dos hagan cambios y que los dos se escuchen y que mejoren. Todo no lo podemos aceptar del otro, tenemos derecho también a hacerle peticiones lógicas al otro.

¿Estás de acuerdo?

Deja un comentario